La lectura que presentamos se encuentra en la obra de Susana González Reyna,
Manual de Redacción e Investigación Documental, en ella, la autora describe de manera sencilla algunas formas de expresión, abordando por una parte, el aspecto teórico a la vez que sugiere ejercicios que pueden contribuir a apoyar el aprendizaje de la redacción.
Para cumplir con el propósito de esta unidad, se ha seleccionado el tema titulado:
El lenguaje Como Sistema de Comunicación, el cual apoyará en la comprensión de la importancia que reviste el lenguaje en la comunicación humana y la forma en que nos expresamos, de tal manera, que al ir avanzando en el estudio de esta asignatura podamos hacerlo cada vez con mayor dominio del lenguaje escrito. De igual forma, se incluyen los temas elementos y funciones de la comunicación, de
Raúl Ávila, los cuales serán de mucha utilidad en la identificación de las funciones presentes en los diferentes tipos de mensajes.
El lenguaje como sistema de comunicación
Dentro del campo de la lingüística hay un apartado que estudia el origen del lenguaje. Existen muchas teorías al respecto, todas de suma importancia.
No se hablará a favor o en contra de ellas, ni mucho menos de plantear una nueva teoría. En ese manual se considerará al lenguaje como algo que, desde los inicios de la civilización, se ha manifestado de muy distintos modos y con diversos grados de complejidad.
El lenguaje, además de ser una facultad del hombre, es un producto social. El niño aprende a hablar intuitivamente y por imitación; sin embargo, este aprendizaje no podría realizarse si en la persona misma no existiera la posibilidad biológica y mental de realizarlo. Por otra parte, aunque el individuo tenga la facultad de procurarse un sistema de comunicación, éste no podrá funcionar si no se establecieran las relaciones humanas. De aquí se desprende que:
Comunicación = facultad humana + relaciones sociales
De este modo, para que dos individuos puedan comunicarse son indispensables: la facultad humana para hacerlo y las condiciones sociales para desarrollarlo. Un niño aislado desde su nacimiento emite sonidos guturales que evidencian su facultad para manifestarse, pero carece de un lenguaje, es decir, de un sistema que le permita comunicar lo que piensa y lo que siente.
La lengua se aprende a través del sonido auditivo. Por esto, las personas analfabetas pueden emplear el lenguaje oral para comunicarse, aunque de manera rudimentaria; en cambio, el niño que desde su nacimiento está privado del oído y de la vista, no podrá hacer uso de su lengua si ésta no se le enseña adecuándola a sus necesidades.
Desarrollo del lenguaje
El desarrollo del lenguaje tiene dos etapas:
a) La que corresponde a la intuición, donde se imita el comportamiento verbal.
b) La que corresponde a la convivencia, donde se aprenden la lógica y la gramática.
Se dice que la lengua es intuitiva, porque el hombre, al aprenderla inicialmente, no conoce reglas gramaticales ni lógicas para su expresión. Adquiere este conocimiento en los primeros años de su instrucción escolar.
Al respecto, Martín Alonso dice: “Aprendemos durante la primera infancia, en la convivencia familiar, el idioma castellano, por imitación de las personas que nos rodean, por selección de sonidos articulados y por asociación de significados. El caudal de vocablos y la traza de construirlos es fruto del instinto”.
El segundo periodo del desarrollo lingüístico es producto de la convivencia social.
El vocabulario inicial aumenta y la construcción gramatical se hace más compleja: pasa de la espontaneidad a la reflexión sencilla.
“En los niños comienza con la distinción del número, como fenómeno más obvio: niño, juguete, juguetes; y con la práctica de las formas verbales del indicativo y del imperativo: hablo, como, juego, ven, vete, dame, trae, etcétera; siguen luego el pretérito perfecto reducido a participio como forma general del pasado, el futuro y las diferencias de género.
“Con la aparición de las primeras reflexiones suele coincidir el uso de la copulativa y el elemento unitivo de los vocablos. Al traducir los resultados del análisis incipiente surge la conjunción porque. Sólo en una frase de gran desarrollo aparecen las partículas finales, condicionales y consecutivas. La formación de la frase perdura en el adulto y en general, todas las etapas de yuxtaposición de elementos y adaptación de la palabra – frase, por donde ha pasado la adquisición del lenguaje personal, subsisten en la madurez de la vida con más o menos fuerza evolutiva. El empleo de los recursos constructivos del idioma distingue socialmente al individuo, tanto como la correcta pronunciación y el eficaz adiestramiento en el vocabulario. Muchas personas incultas no pasan de determinadas fases del desarrollo lingüístico.”
domingo, 31 de mayo de 2009
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